Los números naturales son los primeros números que aprendemos y también los primeros que usó la humanidad: 1, 2, 3, 4, 5, … Nacieron de una necesidad muy sencilla: contar.
¿De dónde vienen?
Mucho antes de que existiera la escritura, las personas necesitaban saber cuántos animales tenían, cuántos días faltaban para la siguiente luna llena o cuántas personas había en su grupo. Para eso hacían marcas en huesos, palos o piedras: una marca por cada objeto. Se han encontrado huesos con marcas de hace unos 20 000 años, como el hueso de Ishango (África), que muchos investigadores consideran registros de conteo.
Con el tiempo, las grandes civilizaciones inventaron símbolos para escribir los números: los egipcios, los babilonios, los mayas (que además usaron un símbolo para el cero) y los romanos, entre otros. Estos sistemas antiguos se estudian en el primer subtema.
Las cifras que usamos hoy (0, 1, 2, …, 9) vienen de la India; los matemáticos árabes las dieron a conocer y de ahí llegaron a Europa. Por eso se llaman números indoarábigos. Con sólo diez cifras y el valor posicional (no vale lo mismo el 3 en 31 que en 13) podemos escribir cualquier número.
¿Por qué son importantes?
Los números naturales no tienen fin: después de cualquier número siempre hay uno más (basta sumarle 1). Algunos libros incluyen el 0 entre los naturales y otros no; en este curso escribimos ℕ = {1, 2, 3, …}.
Subtemas
Objetivo 1 y 2. Próximamente: contenido de este subtema.
Objetivo 1. Próximamente: contenido de este subtema.
Objetivo 2. Suma, resta, multiplicación y división. Próximamente: contenido de este subtema.